Cuando el diagnóstico llega, una visión desde el corazón de los padres

Nadie está preparado para escuchar que su hijo es autista. El momento parece dividir en múltiples partes la reacción frente a la situación: la negación y la angustia no solo se hacen presentes, sino que luchan ante la fortaleza que se requiere para encontrar respuestas dentro de un mar de preguntas.
Muchas veces, la búsqueda de respuestas viene acompañada del miedo a los comentarios, las comparaciones, los juicios, la opinión familiar, la incertidumbre del acompañamiento escolar y un inadecuado romanticismo de las amistades frente a un claro impacto emocional.
Parece que no hay tiempo ni espacio para que los padres digieran este proceso y el peso emocional que abarca. Pero aceptar el diagnóstico es un paso necesario para empezar a comprenderlo. No se trata de resignarse, sino de informarse; pues, aun cuando el diagnóstico duela, con el tiempo se aprende que no hay nada que curar, sino mucho que comprender. El diagnóstico no cambia quién es tu hijo, solo te muestra una nueva forma de entenderlo.
Margoht Dianet Nuñez Llatas
Responsable del Área de Atención Integral en Neurodesarrollo y Dificultades del Aprendizaje
Instituto Libertad